martes, 19 de febrero de 2013
Cronicas de Mario
Recibo al día cientos de piropos acerca de mis ojos rasgados y verdes, mi pelo
lacio y negro, mis labios….
Pero nada me importa si no viene de él, Diego mi amor de último año. El chico más
guapo del Instituto, amigo de sus amigos, amable, simpático y con un cuerpo de
infarto.
Este año el primer día de curso después de un largo verano lo vi en el oscuro
vestíbulo del Insti, el sol de la claraboya solo lo iluminaba a él, un díos griego, mi
corazón comenzó a palpitar y mi cuerpo se encendió en llamas. Me quede como un
pasmarote en la puerta doble de entrada, mientras mis compañeros pasaban en tropel
empujándome a su paso pero yo estaba en estado de shock al verle. Me miro y sonrió,
mis rodillas temblaron, me saco de mi ensoñación un grupo de chicas que me cogieron
del brazo y me escoltaron a clase.
Conseguí sentarme tras él, puedo ver cada día su nuca perfecta, el pelo rubio se
riza un poco en este punto. Sus músculos se mueven todos en un suave movimiento,
tengo cuidado de que nadie se de cuenta de mi amor por él.
A veces se gira y me sonríe por alguna broma ,sus ojos azules me traspasan. Me
gustaría hablarle abiertamente pero no puedo, mi boca se seca no emite ningún sonido
coherente. A demás a mi me gusta la música y a él el deporte esta en el equipo de
baloncesto y yo toco en un grupo como guitarrista.
Y así pasa el tiempo en mi infierno personal, le tengo de amigo en el tuenti y he
conseguido estar en un grupo de wasap donde esta él.
Repaso cada día su perfil, mirando las fotos donde yo nunca estaré y la vida que
comparte con las chicas. Me avergüenzo de amarle no tengo derecho a sentir este
amor porque mi nombre es MARIO y este es mi amor prohibido….
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